Archivos de la categoría ‘blog’

h1

por mail!

Enero 13, 2009
h1

… en año nuevo

Enero 2, 2009

picture-1

Es época de resoluciones de año nuevo y el mío lo comienzo hoy con una motivación digna de público de una sesión veraniega del senado.

¿Querer cambiar algo este año?

No lo creo. Aunque quizá la gente tiene la sincera voluntad de cambiar, este año recién me di cuenta que realmente por mucho que se quiera, cambiar es algo que el hombre no puede hacer.

Se pueden proyectar pequeños retos a corto o mediano plazo. En algunos casos se puede tomar un rumbo distinto de vida, pero esto poco tiene que ver con el cambio de calendario. Creo que son más oportunos estos cambios en ciertos aniversarios en los que principalmente nos podemos dar cuenta de lo patéticos que somos respecto a la edad que tenemos y lo que hemos desperdiciado el tiempo hasta la fecha. Es el egoismo de esta reflexión la que nos hace querer cambiar.

Somos lo que somos y si no “palomo”.

Pero tratando de ver el lado positivo del asunto, la verdadera intención de mejorar, de dejar de fumar, de beber menos, de ser más cariñosos en casa, de follar 7 veces a la semana o de ahorrar para el futuro son cosas que sólo hablan de la candidez del espíritu humano y de lo dichosos que somos al cerrar los ojos e imaginar que aún vivimos bajo las faldas de mamá, en aquellos años en los que las vacaciones duraban 3 meses y si hacías lo peor del mundo el castigo era pasar el fin de semana sin televisión.

h1

No Grinch, my friend

Diciembre 29, 2008

Había olvidado este sentimiento de estar entre dos fuegos que se produce en navidad. Esas circunstancias en las que te vez en una situación que no puedes controlar sin ser extremadamente decortez, desconsiderado e insensible. En otra s palabras, sin tener que ser el hijo de puta que habitulamente eres.

En Navidad y año nuevo la gente se pone sensible y ya sea para bien o para mal, suelen invitarte, regalarte, festearte y celebrarte sin que tú lo desees. A esto súmale si estas de cumpleaños entre estas dos fechas de cierre de año que hace que la gente sea especialmente “cariñosa” cuando uno lo que menos desea es recibir y, más que todo, retribuir este cariño… que no existe en la mayor parte de los casos.

Es frustrante no tener el carácter de grinch que realmente quisiéramos y es molesto no poder desentenderse de la gente que se te comienza a pegar tratando de obligarte a hacer cosas que no te interesan. No soy el Grinch, pero quisiera.

h1

Tokyo ya no nos quiere

Diciembre 6, 2008

Hace años mi mente guardaba perfectamente datos tanto útiles como innecesarios con precisión de archivador de bibliotecaria solterona y hoy no soy capaz de recordar el cumpleaños de mi esposa ni mucho menos los logros de Alejandro Magno o el año en que se inventó el mimeógrafo.

Trato de pensar en algo que escribir y recuerdo “Tokyo ya no nos quiere” de un tipo con nombre de rockstar, una novela de un futuro triste y amargado por causa de  un pasado incierto por la elección de desprenderse de aquello que se quiere olvidar. También recuerdo “El Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” de Michael Gondri. Uno y otro tienen la misma linea argumental y la misma motivación de sus personajes.

Una necesidad que rechazo con énfasis: yo quisiera recordarlo todo y saber que a los 70 años podré contar las historias que voy haciendo de mi vida, flashes de recuerdos memorables, conversaciones geniales con amigos, mi primer beso y todas esas tonteras nostálgicas que se tranforman en boleros y fantásticas cumbias pachangueras.

Aún me queda el cerebelo intacto (creo)  así que el piloto automático de mi mismo sigue encendido y aunque ni él ni yo  sabemos cuanto tiempo seguirá así

h1

Create tu pulicher

Noviembre 15, 2008

Que http://createtupulicher.wordpress.com/ haya cerrado sus puertas me hace sentir pobre. Pobre de mente, de iniciativa, de entusiasmo, de dedicación.

Se trataba de un sitio en donde a partir de un pequeño relato inconcluso,  escrito por cualquier persona se desarrollaba una historia gracias a la colaboración impetuosa de otro.

Era casi hermoso ver como un pequeño comentario de tres o cuatro lineas se formaba a si mismo con el anhelo de crecer y convertirse en un cuento del que no tenías la posibilidad de moldear ni dirigir.

Uno de esos blogs que no deberiamos dejar que se duerman.