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Se vende

Agosto 28, 2008

Desde el sitio de la scort más famosa del país, María Carolina,  les dejo (no puedo no hacerlo) este cuento:

SE VENDE
Caminando por una calle solitaria una chica me llama y grita por su ventana: oye me podrías ayudar necesito mover un mueble y vivo con mi amiga y no podemos, le dije claro como no te ayudaría, entre al departamento y ahi estaba el mueble, una cama tal vez la mas linda que haya visto en mi vida, hacia donde la quieres correr le dije, hacia el rincón respondió ella, y no que vives con tu amiga, si ella esta tomando una ducha a ok.

De pronto la amiga sale del baño completamente desnuda solo con una toalla en su cabeza y se sienta en la cama, yo quede paralizado, y ella me dice que nunca has visto una mujer desnuda, eh eh en verdad no, soy virgen, ¡virgen¡ ja ja ja, ¿pero que edad tienes? , emm yo 20, me puse rojo y no sabia que hacer, entre ellas se miraron y dijeron ¿oye quieres dejar de ser virgen? y les dije eh, eh….¡si!.

Una de ellas la que estaba desnuda me comenzó a sacar la ropa mientras la otra se desnudaba, me sentía en el cielo y pensar que por casualidad pase por esa calle y ella me llamo. Pero en fin deje de pensar en eso y solo me deje llevar, una de ella puso mi mano en su vagina mientras que a la otra le acariciaba los pechos. Empuje a una de ellas a la cama y comencé a hacerle el amor mientras su amiga nos miraba y sonreía, aunque fuese virgen sabia que estaba experimentando el mejor sexo de mi vida lo que cualquier hombre quisiera, el junto a dos mujeres bellísimas. Mire a la otra chica y le dije ahora sigues tu, ella se subió sobre mi e hicimos el amor, ahora la amiga no se dedico solo a observar se subió sobre mi cara y puso su vagina en mi boca, estaba cumpliendo mi mayor sueño erótico el cual era lamerle la vagina a una mujer, yo ya estaba exhausto mi primera vez y con ¡2 mujeres prácticamente insaciables!.

Pasaron un par de horas y ellas me dice ya terminamos te tienes que ir pronto llegaran nuestros pololos y si te pillan te matan, no se que cara puse pero ellas se rieron por que quería quedarme pero no tenia pensado que 2 tipos me golpearan, pero si así era tenia que asumir lo que hice, me despedí de ellas y me fui a mi casa, desde ahora todos los días paso por esa calle. Pero días atrás paso lo que nunca me imagine, en esa ventana cuelga un letrero,… se vende.

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¿quí te pa?

Julio 5, 2008

La noche en que conocí a Alfonsina caí en la cuenta que no habían maravillas más apasionantes que una mujer con ojos embriagantes. Carecía de todo pudor en admitir su ignorancia en muchas cosas pero a cambio tenía una admirable necesidad de saberlo todo, un deseo ávido de arrojarse con increíble anhelo y temeridad en áreas que se le ofrecían como novedosas puertas recién descubiertas, como cuevas insondables que por primera vez fueran iluminadas, como si por primera vez uno se diera cuenta de la eterna conversación entre dos gatos callejeros.

Ciertamente estos ejemplos no son tan descabellados luego de que pasáramos más de tres horas conversando sobre el idioma de los gatos (más bien la forma que tienen de comunicarse y hacer saber sus necesidades) de una reciente excavación arqueológica que encontró huesos de un animal nunca antes visto en las cuevas al norte de San Fernando y el programa de las puertas de Don Francisco, cuando hacía Sábados Gigantes en Chile y regalaba Fiat 500 recauchados.

Alfonsina me desconcertó con su candidez, me interesó por aquella forma de mirar las cosas como si acabaran de aparecer de la nada y por sus enormes y excitantes ojos café o , más bien, acaramelados como una miel oscura y densa, espesa por ser el arduo trabajo de miles de abejas fecundas.

- ¿quítepa?

- ¿qué?

- Te quedaste mirando la nada – me dice -  ¿quí-te-pa-só? jajaja

- … nada… la nada es embriagante. ¿no te sucede que a veces quieres quedarte sentado, en un micro, por ejemplo, y no levantarte en años, quedarte sentado ahí sin tener que moverte, sin tener que comer ni ir al baño, sin necesidad de bañarte ni de cambiarte de ropa, ni de conversar con nadie o tener que estudiar matemáticas, física o química que de todas formas no sirven para nada en la vida real? Como si un instante de satisfacción, como ahora mismo, pudiese extenderse por siempre, como si nos tomaran una fotografía y en ese momento del flash, en ese segundo, nuestro pensamiento quedara impreso en la película y que quedáramos con esa sonrisa y calma de aquel instante por siempre, sin que nada al rededor la perturbe. Aunque la miseria aqueje al resto, aunque una inundación mate a mil personas o un nuevo dictador torture a cientos y lleve al pueblo a la ruina.

No esperaba que ella contestara. Yo sólo hablaba sin cesar tratando de disimular con un gran discurso que ese momento era mágico, que estaba encandilado por ella y que no quería que esa tarde terminara porque me dolía el alma saber que ella se iría a su casa y yo a la inmundicia donde vivía, solo y con frío.

- ¿dónde te tomarías esa foto? – me preguntó de improviso.

-… mmm… no sé, no lo he pensado. Creo que da lo mismo, cualquier lugar, por muy fascinante que sea, al pasar unos días se vuelve cotidiano.- le dije.

-.. yo sí sé…- dijo sonriendo y coloreando su rostro con dos manchitas rojas en sus mejillas. Buscó un segundo en su bolso y sacó un pequeño teléfono móvil.

Se levantó de su silla y la colocó junto a la mía, extendió su brazo hacia adelante y dirigiendo el lente de la pequeña cámara que el celular traía incorporada me dijo “Sonríe”.

Dicen que la gente ve un vaso medio lleno y otra gente ve el vaso medio vacío. Lo único que yo vi fue que ese celular no tenía flash.

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Nada bueno comienza un lunes

Julio 3, 2008

Alfonsina me espera frente a la casa, sentada en el taxi comiendose las uñas. La recordé esta tarde al ver en el cable una película que fuimos juntos a ver. Ese día, al igual que ahora, llovía a chuzos y el cielo apocalíptico amenazaba con arrazar al mundo y las rojas y moradas nubes fanfarroneaban su poder destructor.

Suena el teléfono y es H.

- ¿qué haces, bro?

- Nada -miento mientras miro si aparece el taxi de Alfonsina.

- Vamos al cine. Hay una de tarkosky que quiero volver a ver en El Biógrafo

- Mmm, paso.

- ¡Hey!, “motivación”, bro, “¡motivación!”. Oye… no puedo estar animandote a ti y a todo el mundo siempre.

- Llueve, hace frío y estoy con gripe desde hace un mes. Me recostaré a ver Galáctica o a preparar el guión que les debo a los del canal.

- Nada de excusas. Seguro que lo que vas a hacer es ponerte a ver una porno y  nada más que dártela toda la noche.- hace una pausa y respira para casi gritarme: ¡ponte un traje y nos vamos a tomar unas copas!…

- ¿no era el cine?

- Me hacen falta unas copas, además que nadie ve películas de Tarkoski en realidad… hey!, Atina, despabílate! ¡motívate, looser! Quítate esa “L” de la frente. Te paso a buscar en 5 minutos.

- Ok, pero avísame cuando estés a unas 10 cuadras porque estoy comprando una botella de ron- le digo mientras agarro con la otra mano la botella que compre hace 5 minutos en la esquina.

- … vale.

No pasan 10 segundos y el celular vuelve a sonar. Alfonsina está impaciente y me llama desde afuera.

- ¿ya?

- ¿”ya” qué?

- estoy abajo

Cuelgo, me coloco mi chaqueta de mezclilla, unos guantes, me palpo la sobaquera bajo el brazo para chequear el revólver. Abro una bolsa de la que saco una segunda chaqueta y una gorra. La chaqueta es barata de color rojo y con unas lenguas de fuego en los brazos. Cool. Calzo la botella de ron en el amplio bolsillo interno de la chaqueta que llevo puesta y me pongo la segunda chaqueta sobre la otra.

Bajo las escalas, cruzo la puerta y me acerco al taxi. Meto la mano y siento la sobaquera, me agacho y le golpeo la ventana al chofer. La abre con cara de cansancio y observo como Josefina me mira sonriendo desde el asiento de atrás dejándo de comerse las uñas.

Quizá todo parece que pasa muy deprisa pero en realidad me tomo mi tiempo pausadamente. Necesito darle tiempo a los testigos de que se asomen por la ventana luego de que escuchen el primer disparo que le doy a la cara al  taxista. Alfonsina no grita, está petrificada. Lástima, me habrían servido unos gritos para llamar más la atención.

El disparo que le doy a Alfonsina es en la cien. Un tiro limpio y ruidoso. Un estruendo en la noche de la capital.

Me doy vuelta y me bajo un poco más gorra. Corro a la esquina fingiendo una cojera. Al dar la vuelta me quito la chaqueta, los guantes y la gorra y trotó más suave hasta el radiotaxi que me espera a mitad de cuadra.

- ¿Sintió ese ruido? me pregunta el chofer del radiotaxi.

- Sí, parecía como un disparo… – hago una pausa y le cambio la conversación- De la vuelta a la derecha y siga de largo hasta que yo le avise.

La calle esta semi desierta incluso para ser un lunes. Un perro cruza la calle frente al taxi, es un perro pequeño y sucio, más parece un estropajo viejo y desteñido. Camina como si no tuviera nada que perder, como si la vida no le importara. Lo miro al pasar y siento qu él me mira de vuelta y sigue caminando por la calle que iba.

Suena el teléfono. “Hey, bro, estoy a tres cuadras de tu casa”

Le digo al taxista que se devuelva, le miento y le digo que me he olvidado de algo en casa. Toma la siguiente calle y nos devolvemos en sentido inverso. El perro apareció por esta calle también, nos hemos cruzado dos veces por su camin y vuelvo a sentir la inquietante mirada desolada del kiltro.

Llegamos a la esquina de mi departamento y le pido al taxista que me deje allí. “Caminaré”. Me bajo y lo veo doblar en sentido contrario. Camino hasta llegar al auto de H. estacionado detrás del taxi y hay un grupo de gente alrededor.

- ¿qué pasó, vecino?- le digo al hombre del tercer piso.

- No sabemos, hubo un disparo y nada más. La señora García dice que había un hombre que salió cogeando. No sabemos más. Ya llamé a la policía.

Me hago el sorprendido y cojo a H. que conversa con una mujer a unos metros de allí.

-… y el tipo cogeaba… y yo, yo venía de acá y lo vi a la cara. – le oigo decir a H. – Tenía unos ojos de asesino. Parecía estar drogado. Tenía una escopeta escondida en la chaqueta… era horrible.

Me palpé la botella que llevo en el bolsillo de la chaqueta y sonrió para mi mismo. La mujer cree que el asesino anda con una escopeta, ja. Me acerco y la saludo

- usted está bien, señora? – Le pregunto mirándola a la cara.

- ¡¡ Sí, sí!, muchas gracias, un poco choqueada no más.

Miro a H. y le digo: ¿vamos? Nosotros no vimos nada y no serviremos de nada a la policía aunque estemos aquí toda la noche.

- Ok, vámonos. – me contesta H. – No hay que desmotivarse.

Nos despedimos de la mujer y nos subimos al auto.

- ¿Trajiste la botella?

- Sí, aquí la tengo.

- Heyyy, motivación, amigo, ¿viste? Sólo te faltaba un poco de motivación….

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Hank nos odia, carajo!

Junio 25, 2008

Por algún tiempo me dediqué a doblar series de tv y alguna que otra película softcore.

Detesto los doblajes de películas pero es buena paga y poco trabajo. Algunas son una dolorosa bofetada sonora: “Pasión Noctura en Talcadesh” y “Alfonsina, la candorosa amante maldita” (una adaptación de la producción de Privatecon rotundo éxito de ventas en Venezuela, México y Costa Rica).

Me esforzaba en la actuación a niveles exagerados.Con Angie nos desnudábamos parcialemte para doblar algunas producciones. Con “Alpha, Beta y fucking por Omega” (ciencia ficción con algunas escenas hardcore justificadas por el guión) nos propusimos lograr un doblaje con orgasmos reales y procurábamos autostimularnos. Después de Talcadesh 6 comenzamos a interactuar para poder mantener el stándar. Leslie era generalmente la segunda en orden de aparición en casi todas las que hacíamos y por pudor, era la única vestida en la sala y jamás nos dijo cual era la razón. No era rica, pero al menos tenía grandes sus bubies. Por esos días conocí a Jaime y Mauricio, grababan días distintos (a ellos les salían mejor los doblajes de algunas pelis … llamémosle: “alternativas” a las costumbres normales de apareamento. Que quede claro que no tengo reparos con que la gente busque su propio camino). Acostumbrabamos tomarnos un par de cervezas en el bar de la esquina, cerca de 5 norte con 36 oeste.

También fui cómplice de la destrucción de 6 temporadas de tu serie favorita “San Fernando Creek” (serie austriaca que jamás terminaron de pagarme), dos de “Alias: Talca adventures” y  tuve una breve aparición en 4 capítos de Califuckingnation (la versión húngara de una mezcla entre “Tres son multitud”  con Full House”).

Gratos recuerdos de trabajo. A Leslie no la volví a ver y con Angie hoy tenemos la primera sesión de nuestra popia serie: “De cómo me follé a tu madre”. Yo escribo el guión y Angie las coreógrafías.

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2 lucas

Junio 9, 2008

En una ocasión aposté a un caballo que no corrió, a un perro que no ladró y a un conejo que no le ganó a un pato en un juego de palabras.

Aposté que alguien me diría la verdad, que nunca caería el muro y que a los 30 sería famoso.

Aposté que moriría joven, como un poeta maldito, como un personaje de Kundera, como un estornudo de Benito.

Aposté que me iría a la aventura, que recorrería canales y ríos angustiosos, que decendería por simas insondables, que me alzaría entre cien, entre mil, entre todos, como una gota de agua en un sartén de aceite.

Aposté solo cuando tuve lacerteza de perder. La última vez aposté a una chica que no era capaz de romper un globo. En cada apuesta la gente mira hacia otro lado y sonríe porque  no sabe que no hay fracaso cuando a lo que se apuesta es al fracaso.