(dis) Funciones sexuales

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Ayer jueves fui al estreno de esta presentación y al cóctel que hubo luego. Bouchón actúa en la primera de ellas. Desde que lo conozco es la primera vez que lo veo actuar, lo que es raro, ya que son mas de 2 años que le conozco y se ha convertido en un amigo entrañable. Su personaje es una caricatura de gay suficientemente gay para que no moleste y a pesar de eso suficientemente realista. Naturalista creo que se dice. Me sorprendió gratamente Remigio Remedi, la pareja en escena que es absolutamente “loca” y ciertamente conozco a un par de esos que andan por la vida mostrandose tal cual, debe ser porque en la vida actúan de gay para su entorno en una eterna autoafirmación de su preferencia sexual. Dudo que Alejandro (el Magno) haya tenido que justificar su sexualidad o que Bernard Shaw (de este no estoy seguro) haya querido hacerse notar por esta faceta.
Bueno, volviendo a la obra, la primera es la historia que se basa en la (polémica aún en en Chile) anécdota de una pareja homosexual que quieren tener un hijo. “… y harto empeño que le hemos hecho”, como dice graciosamente Remedi. Le piden a Andrea Freund que les regale un óvulo para fecundarlo poder tener un hijo.

La segunda es una comedia física que sin pretensiones, solo pretende entretener con humor sexual, ya que ni siquiera es de doble sentido).
El tercero es raro: A una mujer se le pierde su vagina y acude a un psiquiatra para que le oriente.
La obra es de Mateo Iribarren (Tony Manero, El chacotero Sentimental) quien escribe, dirige y actúa. No me gusta mucho su actuación pero los otros tres en escena lo hacen tranquila, suave, sutil y naturalmente. He estado con Mateo un par de veces y es así en la vida real, lamentablemente su naturalismo al actuar basado le juega en contra frente al naturalismo de los otros porque el se basa en si mismo y su “si mismo” es dramático, exageradamente elocuente y gratamente se aprecia una personalidad con la que te topas pocas veces en este país y tantas veces en círculos más reducidos que promueven este desenvolvimiento ( se que no se entiende ni papa lo que acabo de escribir)
Una grata velada, debo decir. Las recepciones de cóctel y gente famosilla del espectáculo no es algo que me llame mucho, así que luego de saludar a los amigos me retiré por la izquierda y me fui a tomar un trago por ahí con otro personaje ilustre del día jueves.

10 cosas para hacer un jueves

  1. Levantarse y decirte a ti mismo: “Hoy puedo ser más Trendy”
  2. Tomarte un J.D. a las 10 de la mañana. Es jueves todo el día idiota, no pierdas el tiempo esperando la hora del “2×1”
  3. Aprender una nueva palabra (te sugiero que comiences por : “trendy“, porque si no estarás desperdiciando el día)
  4. Un jueves debes estar dispuesto a cualquier cosa, limpia la banda magnética de tu tarjeta. Hay miles de bares que también aceptan pago con visa y cheques.
  5. Cancela cualquier cita que pudieras tener en la tarde. Es jueves, ocurrirá algo mejor, solo debes estar atento.
  6. Ser cauteloso y ponte en modalidad de “navegación silenciosa”, tu estúpido jefe está esperando a que falten 25 minutos para la hora de salida para entregarte algo urgente.
  7. Ver al menos 15 minutos de cualquiera de las películas de Jason Bourne.
  8. Pide aumento de sueldo. No importa cual sea la respuesta, te dará una excusa para tomarte un último trago después del último trago.
  9. El cine es pérdida de tiempo a menos que hayan cosplayer vestidas de elfas o de princesa Leia. Si estrenan el Señor de los anillos 4 o Batman, forever in the dark, deja eso para los sábados en a mañana, es más barato antes del medio día.
  10. Dejar de leer esta basura y tatuarte en la frente la palabra “motivación”

Gira

La cena de cierre del 2007 de lo amigos la hicimos en el clásico “Giratorio“. Mauricio que trabaja en tvn; Jaime, diseñador de una prestigiosa agencia de publicidad (él es como “lalo” de la teleserie del canal13) y Bob, el elemento que le dio entretención extra y más gracia al encuentro. Esta vez fue la ocasión en la que se consolidó la incipiente tradición de fin de año que se acopla a la mentada celebración al Dios del Trueno: Los jueves.

El punto es que las tradiciones son importantes en esto de la vida. Aquellos que llaman vivir a esta cosa que nos obligan a hacer día tras día en una rutina que en ocasiones parece no tener sentido, las tradiciones y rituales se vuelven fundamentales. Nos sirven de evasión y entretención que, a pesar de que por definición también son actividades repetitivas, nos sacan del contexto habitual del 9-a-7 y del llegar a casa a prender la tele para ver el noticiero, que por otro lado dan las mismas noticias en diferentes contextos cada día (siempre hay un accidente de tránsito, siempre un equipo perdió porque tal fulano jugó mal, siempre Bush es un hijo de puta, siempre el transantiago es una mierda y siempre la bencina baja porque va a subir el lunes).

Actualmente ando buscando rutinas antirutinas, que son las más dificiles de hacer. Del tipo tirarse en benji un día y al tiempo saltar en paracaidas o para el verano en rafting. Otra es una que tenía hace un tiempo (y que dejé porque me salía demasiada cara) que era viajar a buenos aires. Lo hice tan seguido que ahora para mi ya no tiene mucha gracia esa ciudad, aunque reconozco que la paso súper.

No quiero terminar este pequeño y poco profundo post preguntando por cuáles son sus rutinas “antirutinas” ya que “para gustos los colores” (como dice una negra cercana). y cada cual encuentra distintas cosas más entretenidas que otra. Fin.

[jueves II] Un día lleno de promesas por cumplir

El jueves debería declararse festivo religioso. Mal que mal el jueves se inventó el sol y no es poca cosa. Mal que mal viene del latin “Júpiter“, que es el planeta más grande que conozco. Mi socito me agrega (entre otras cosas) que era la principal deidad romana, o sea, que podria decirse entonces, que era y sigue siendo el dia de Dios.

La norma ISO 8601 designa al jueves como día central de la semana y todos sabemos que la norma ISO es nuestra amiga y la debemos respetar.

En inglés jueves reverencia a Thor y en quechua al rayo.

Todas las culturas saben que es día trendy por antonomasia. Jay-C lo sabía tan bien que lo hizo notar de la mejor forma hace 2000 años cuando dijo a sus compañeros: “Es jueves, cabros. Vamos a servirnos algo“… necesitaba el último empujincito para el resto de la semana, que ya sabía que no se vendría fácil.

Otros jueves.

More trendy than trendy [I]

Trendy es como cool pero dicho por el más cool de los suits que beben café en alguna mesita de un bistró en Manhattan. Por tanto, la palabra cool queda mezquina y profunda y claramente poco precisa.Cualquiera es cool. Bob esponja es cool, Bertin Osborne, Miguelo, Martín de Porres y la geisha chilena pueden ser cool, pero estan lejos de ser trendy o siquiera vestirse trendy o vivir en un pueblo trendy.

De ahí la necesidad de darle nombre a eso que lo supera todo, principalmente a tus espectativas.
El aroma del café de la mañana frente a Park Avenue, al color canela intenso de su piel después de tomar sol, al último disco de White Stripes, a Henry Miller, a Eva Mendes y Beyonce en si misma.

Aquello que supera las espectativas de lo que crees ser cool. La película favorita de Michael Gondry es aún más trendy que el mismo Gondry. Bobby no es trendy ni Timothy Stack tampoco pero Neil Patrick Harris sí lo es, no por ser Doggie Houser sino porque es Barney…

Trendy no es una palabra, es la necesidad de que exista algo que defina los días jueves.

Un alarido de rebeldía por el sin sentido de la rutina [jueves I]

Me gusta pensar que aquella noche fue miércoles, aunque lo más seguro es que fuese un puto lunes. Era la víspera de año nuevo y recordé a un amigo al que no veía hace mucho tiempo. Esa noche estaba un tanto drogado y más que un poco bebido así que esta sumatoria me hizo doblemente sensible a mi reciente separación, a una pésima navidad y a un solitario cumpleaños (tres dósis de melancolía a la vena en tres días casi seguidos). Por alguna razón siempre le tuve especial aprecio a este amigo. Un aprecio por ningun motivo en especial, una simpatía a pesar de no haber compartido nunca alguna experiencia de las que dicta el “Manual de la amistad“: jamás nos emborrachamos para acabar hablando de un amor perdido, de un amor errado o de ese que jamás podría ser; nunca compartimos un viaje de aventuras sencillas, un roadtrip del cual hablar hasta hartarse por los siguientes 20 años; nunca quedamos en ir al cine por películas inspiradoras en alguna derruida multisala del centro… Podría seguir dando ejemplos de esos que salen en las películas como flashbacks de los personajes y ninguno de ellos estarían en este guión.

En definitiva, un amigo al que llamas con el temor de que ni siquiera recuerde tu nombre. Habían pasado ya demasiados años desde la última vez que le había visto.

En aquella noche de abrazos y parabienes le escribí un mail a las 11 y media de la noche. Realmente no esperaba respuesta, pero al día siguiente me llamó por teléfono y quedamos en tomar algo (me gustaría inventar que fue un Jack Daniels) para ponernos al día después de tantos años.

Me gusta pensar que esa noche que nos juntamos era la noche de un jueves.

(Una esfera le dio el título al post y un amigo a la saga del jueves).